La prevalencia de la diabetes ha aumentado significativamente tanto a nivel mundial como en Venezuela, impulsada por la urbanización, los cambios en el estilo de vida y el envejecimiento de la población. En una reciente entrevista, la Dra. María Gabriela Mena, médico internista y endocrinóloga, calificó a esta enfermedad como una «pandemia» que surge, en gran medida, de otra crisis de salud global: la obesidad.

¿Qué es realmente la diabetes?
Más allá de ser solo «azúcar en la sangre», la Dra. Mena explica que es una patología crónica que no tiene cura, pero que puede controlarse con tratamientos cada vez más seguros y menos invasivos. Se trata de una deficiencia en la capacidad del organismo para metabolizar los hidratos de carbono, lo que incluye no solo el azúcar visible, sino también harinas y cereales. Cuando el cuerpo no procesa estos elementos, el azúcar acumulado «intoxica» los órganos, provocando fallas progresivas.
Tipos de diabetes y su aparición
La experta señala que la diabetes puede manifestarse en cualquier etapa de la vida, desde el nacimiento hasta la vejez:
- Diabetes Tipo 1: Representa aproximadamente el 10% de los casos y tiene un origen inmunológico. Es común en niños y adolescentes (antes de los 30 años), presentándose con síntomas como delgadez marcada, vómitos, dolor abdominal y desmayos.
- Diabetes Gestacional: Aparece durante el embarazo y requiere una vigilancia estricta, ya que el 50% de las mujeres que la padecen podrían desarrollar diabetes tipo 2 en un plazo de cinco años.
- Diabetes Tipo 2: Es la más frecuente en adultos y está estrechamente ligada a la genética, el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios.
Señales de alerta: Más allá del laboratorio
Una de las advertencias más importantes de la Dra. Mena es no depender exclusivamente de los valores de laboratorio, que a veces pueden verse alterados por el estrés del momento. Existen signos clínicos precoces que indican una resistencia a la insulina (la antesala de la diabetes) y que pueden observarse a simple vista:
- Oscurecimiento de la piel en el cuello o pliegues (acantosis nigricans).
- Aparición de pequeñas verrugas en el cuello, axilas o cara.
- Aumento de la circunferencia abdominal.
- Visión borrosa, cansancio constante e hinchazón en los pies.
Las complicaciones: Un ataque a los «órganos nobles»
La diabetes es una enfermedad microangiopática, lo que significa que obstruye los vasos sanguíneos más pequeños. Al quedarse sin flujo de sangre y oxígeno, los «órganos nobles» sufren daños irreversibles:
- Riñones: Es una de las principales causas de diálisis y patología renal.
- Ojos: Puede conducir a la ceguera.
- Nervios: Genera neuropatías que causan dolor crónico o pérdida de sensibilidad.
- Extremidades: El «pie diabético» es una complicación grave que puede terminar en amputación.
Prevención y Educación: La mejor herencia
El enfoque actual de la Federación Internacional de Diabetes se centra en el «Diabetes y Bienestar». La Dra. Mena enfatiza que el manejo de la enfermedad debe ser multidisciplinario, involucrando a nutricionistas, nefrólogos, cardiólogos y oftalmólogos.Sin embargo, la herramienta más poderosa es la prevención. «La mejor herencia que puede dejar una persona… es la educación en salud», afirma la especialista. Cambiar los hábitos —mejorar la alimentación, realizar actividad física, dormir bien y gestionar el estrés— es tan crucial como tomar los medicamentos. El objetivo final no es solo controlar la glicemia, sino garantizar que el paciente pueda vivir una vida larga, útil y libre de dolor.